¿Cómo elegir la chimenea perfecta?

Hace 2 años - Por Lidia Nanagyulyan

¿Cómo elegir la chimenea perfecta?

 

 

Tan solo quedan unos pocos meses para la llegada del invierno. Pero para los días fríos y lluviosos, nada mejor que calentarse delante de una chimenea rodeado/a de familia y amigos. Si estás deseando instalar una chimenea en tu salón, e incluso dormitorio, has de saber que las hay de muchos tipos y no todas responden a las mismas necesidades. Antes de precipitarse, se deben tener en cuenta varias cosas.

La mayoría de ellas necesitan un montaje previo ya que su interior se compone de piedra o ladrillo refractario o cualquier otro material cerámico resistente a altas temperaturas y la abrasión. Es muy aconsejable que vayan integradas a la pared, de este modo, no solo ganarán mayor eficiencia energética sino que también aportarán estilo a la decoración de la casa.

La primera imagen que nos viene a la cabeza cuando pensamos en un hogar acogedor es la chimenea de leña o de carbón porque observar cómo arde la leña provocando llamas y brasas, además de sentir el calor del fuego, produce bienestar. Puede que antes su uso fuera solamente en zonas rurales, pero los tiempos cambian y cada vez más pisos urbanos cuentan con ella. Si eres de la vieja escuela, estas chimeneas son perfectas para las frías noches de invierno.

Las chimeneas de leña pueden ser abiertas o cerradas. Evidentemente, las cerradas son mucho más seguras ya que sus puertas son de vidrio. Son más recomendables para una casa unifamiliar más que un piso. Mantienen el calor en todas las plantas incluso por más tiempo que la calefacción. Lo único malo de ellas, si es que hay algo malo, es que para su construcción es necesario contar con una licencia de obra. De todas maneras, hay modelos más actuales de chimeneas.

Las chimeneas de bioetanol están cada vez más solicitadas ya que sus diseños, mucho más modernos, han ganado preferencia entre los consumidores. No usan combustibles tradicionales y son mucho más prácticos. En comparación con otras más habituales, son bastante útiles y apenas requieren limpieza. Eso sí, se diferencian de las restantes en una cosa, una vez apagadas no irradian calor.

En nuestro breve repaso aún hay más opciones como las chimeneas eléctricas. No hay leña, ni llamas, pero con la tecnología de hoy en día, una chimenea de este tipo te da la sensación de estar viendo el fuego de verdad. Estas chimeneas tienen más potencia que las de bioetanol, pero se consideran complementarias a la calefacción general. Otra de sus ventajas es la comodidad por su escaso mantenimiento y la inexistencia de cables.

En cuanto al diseño, las chimeneas rústicas tienen todas las de ganar. Hechas de cerámica, vidrio o piedra, pueden ser tanto de leña como de bioetanol. El material exterior de estas chimeneas es su seña de identidad. Están hechas al gusto del consumidor que puede combinar pequeñas o grandes piezas de piedras y jugar con diferentes texturas, acabados y estilos.

Y por último, cabe destacar a las chimeneas modernas. El diseño de estas novedosas chimeneas es peculiar, estiloso, muy actual y fresco. Entre ellas, predominan chimeneas de gas abierto. Éstas están capacitadas para acumular el calor y desprenderlo más tarde por la chimenea. De hecho, ésta es una de las diferencias con las de bioetanol. A diferencia de otras chimeneas calientan con mayor rapidez posible. Una vez apagadas, se enfrían de la misma forma.

Este tipo de chimeneas abarca todo tipo de diseños que nos permite ganar en espacio y estilo, desde chimeneas protegidas con cristal, como si de un acuario se tratase, hasta chimeneas modernas colgadas del techo cuya instalación solo requiere de una salida de humos. En definitiva, una chimenea ya no es lo que era, se ha modernizado y se ha adaptado a todos los gustos. ¿A qué esperas para instalarte una?